Tuesday, July 21, 2026
El teatro de la salud mental en Guanajuato
Tuesday, June 16, 2026
Las preparatorias patito de León, Guanajuato
Las escuelas de nivel medio superior que proliferan en casas habitación del centro de León, Guanajuato, parecen haber sido concebidas no para educar, sino para administrar una lenta agonía del pensamiento. Ocupan espacios que alguna vez albergaron una vida doméstica y los convierten en simulacros de escuela: corredores estrechos, habitaciones rebautizadas como aulas, patios donde la inteligencia bosteza bajo el peso de la rutina y la complacencia, cocheras convertidas en canchas o, si son techadas, en direcciones donde habitan "directores" sin licenciatura o con estudios en odontología o contaduría pública. Basura académica, en suma.
Allí no se enseña; se certifica. No se forma; se tramita. El conocimiento ha sido reemplazado por una burocracia del diploma. Cada escritorio parece un mostrador de oficina donde se sellan documentos para acreditar una competencia que jamás existió.
La mediocridad no aparece como un accidente sino como un principio organizador. Los profesores son reclutados con una ligereza alarmante, como si la enseñanza fuera un oficio menor que cualquiera pudiera desempeñar. Muchos llegan sin la formación intelectual necesaria, sin dominio de las disciplinas que imparten y, sobre todo, sin la convicción de que educar implica una responsabilidad pública. El resultado es una cadena de ignorancias que se reproduce a sí misma: quien apenas comprende transmite apenas comprensión.
Pero el problema no termina allí. Estas instituciones se convierten con frecuencia en refugio de estudiantes que buscan únicamente el certificado. No persiguen el conocimiento, sino el documento. No desean comprender un texto complejo, resolver un problema matemático o formular una explicación científica; desean atravesar el sistema con el mínimo esfuerzo posible. La lectura se reduce a una formalidad, las matemáticas a una molestia y las ciencias a un conjunto de palabras vacías que jamás llegan a convertirse en ideas.
Entonces surge una extraña representación educativa. Los alumnos fingen aprender. Los docentes fingen enseñar. Las autoridades fingen supervisar. Y al final todos reciben el premio de la simulación: un certificado que proclama competencias que rara vez pueden demostrarse.
Lo verdaderamente grave es que esta decadencia rebasa los muros de esas escuelas improvisadas. La democracia requiere ciudadanos capaces de leer críticamente, evaluar argumentos, distinguir evidencia de propaganda y comprender los problemas colectivos. Cuando una sociedad produce generaciones enteras incapaces de realizar esas tareas, debilita los fundamentos mismos de su vida pública.
De estas instituciones no egresan necesariamente ciudadanos preparados para participar en una deliberación democrática exigente. Con demasiada frecuencia egresan individuos acostumbrados a la apariencia antes que al conocimiento, al trámite antes que al mérito, al documento antes que a la capacidad. Son productos de una cultura donde la certificación sustituye a la educación y donde la forma devora el contenido.
Y así, en el interior de casas con arquitectura propia de "nuevos ricos", transformadas en escuelas, se consuma una silenciosa mutilación del espíritu. hay gritos y escándalos. No hay incendios ni derrumbes visibles. Hay algo más inquietante: la normalización de la ignorancia. Cada generación que atraviesa esos pasillos sin haber aprendido a leer con profundidad, a razonar con rigor o a comprender el mundo que la rodea representa una pérdida para la comunidad entera.
La tragedia no consiste únicamente en que esas escuelas sean mediocres. La tragedia consiste en que han logrado convertir la mediocridad en costumbre, y la costumbre, con el tiempo, adquiere la apariencia de la verdad.
Monday, July 23, 2012
Ricardo Sheffield, alcalde PANista de León, Guanajuato, hace presos políticos a jóvenes de #YoSoy132 durante Mega Marcha del domingo 22 de julio

Chica que hacía un performance durante la Mega Marcha en León, Guanajuato, contra el fraude y la imposición, es arrestada luego de haber sido vejada por policías del PANista Ricardo Sheffield
Mientras escribo estas líneas, seis chic@s de #YoSoy132 continúan secuestrad@s en una cárcel de León, Guanajuato, México. Ell@s son l@s primer@s presos políticos del movimiento contra el fraude electoral y la imposición de Enrique Peña Nieto. El presidente municipal de León, Francisco Ricardo Sheffield Padilla, ordenó la brutal represión a la Tercera Marcha Nacional Contra la Imposición de Peña Nieto - en violación flagrante a la Constitución Política de Los Estados Unidos Mexicanos-, y la vejación y apresamiento de l@s seis chic@s ayer domingo 22 de julio.
El presidente municipal PANista que destinó cientos de millones de pesos para brindar una recepción faraónica al protector y cómplice de pederastas, Joseph Ratzinger, en expresión fiel con su talante gazmoño, realiza lo que hasta ahora no se había suscitado en ninguna de las cientos de marchas pacíficas del movimiento #YoSoy132 realizadas en diversas ciudades del mundo: la represión con brutalidad, el abuso de autoridad, el empleo de las fuerzas policíacas sin justificación en contra de una ciudadanía que efectúa su derecho a manifestarse de manera pública y pacífica.
Ricardo Sheffield Padilla viola la ley, inventa cargos absurdos -"disturbios y pronunciamiento de palabras soeces"-, deturpa la Carta Magna, y encarcela.
Se trata del que será recordado como el peor gobernante de León, Guanajuato. Con él la corrupción en todas las áreas de la vida en la ciudad se incrementó a niveles inusitados. La violencia, la inseguridad, los abusos se incrustaron en la cotidianidad; no conforme con ello, está dispuesto a prolongar la degeneración social y política de la cual él es responsable. (La corrupción del PAN, vía ALPE Media)
Y sí, Francisco Ricardo Sheffield Padilla será recordado como el peor gobernante de León, el que llevó a su partido a la derrota, el que pone fin vía el hartazgo ciudadano a 24 años de gobiernos PANistas, el que devuelve el poder al PRI, el partido de "la dictadura perfecta".
Lo sucede en el cargo Barbara Botello. En manos de ella está decidir si perdurará la corrupción acendrada en la administración que recibe. Un nodo sustancial sin duda es el que toca a la administración cultural que ahora dirige alguien cuyos únicos méritos consisten en ser amigo de Ricardo Sheffield y en haber parasitado durante lustros un puesto burocrático.
Si José Luis García Galiano, pese al daño que ha causado a la cultura leonesa con su impericia, yerros, despropósitos, continúa en la dirección del Instituto Cultural de León, la señora Botello enviará una clara señal de que la corrupción será su sino.
Si José Luis García Galiano, deja el cargo sin ser fiscalizado de manera cabal en su desempeño burocrático, sin ser sancionado si dicha fiscalización así lo encausa, debido a los descalabros que han hecho del escándalo la "virtud" característica del "trabajo" del susodicho al frente de la política cultural leonesa, la señora Botello será de manera lamentable consecuente con eso que subvierte y anima a muchos en el moviento #YoSoy132: el regreso del PRI como equivalente de retroceso ético y político, a un tiempo en que la ley es letra muerta.
Por lo pronto, seis chic@s de #YoSoy132 permanecen encarcelad@s porque un gobernante decidió violar la Constitución Política de México. Si la ley no es mera impresión inerte, uno confía en que habrá de aplicarse. El Congreso de la Unión de la República Mexicana tiene la palabra.
En una entrada previa escribía que la primavera no pasa por Guanajuato. El valor y coraje de l@s chic@s de #YoSoy132 León, su deseo de vivir en un país donde la legalidad suceda, su inteligencia en la lucha pacífica pero sagaz por una democracia auténtica, contunden. Uno en verdad se conmueve por ello y a la vez se avergüenza de su propia insuficiencia para perseverar, más allá de los gestos, con actos por el bienestar común como hacen ell@s. Gracias, muchach@s. No están sol@s.
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L@s chi@s de #YoSoy132 encarcelados en León y cuya libertad inmediata se exige son:
Miriam Jiménez Agredano
Karina Hernández Tovar
María Estefanía Mata
Tania Siboney Navarro
César Reyes
David Torres
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¿Quién alteró el orden en León?
Vídeo sin editar:
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Arnoldo Cuéllar: La represión es injustificable a estas alturas
Wednesday, May 23, 2012
Aunque la primavera no pase por Guanajuato...
Donde todavía quienes se llaman a sí mismos artistas mendigan unos centavos o simbólicos apoyos para su obra o actividades, a cambio de la complicidad con un instituto que escamotea el derecho democrático de optar por la alta cultura, la primavera no pasa.
Donde quienes animan la corrupción de las instituciones públicas son los mismos que se manifiestan e indignan en la plaza pública, bien a la vista y bajo reflectores publicitarios y cobertura de medios, por los asesinatos crecientes de periodistas, llevando el cinismo hasta la radicalidad y el prodigio, la primavera no pasa.
Donde el silencio lucrativo acompaña la pobreza crítica con que se educan los estudiantes en casas-habitación convertidas de la noche y a la mañana en decenas de escuelas de educación básica, media, media-superior y superior gracias quizá a la opacidad que constituye el talante del Instituoto de Infrraestructura Física Educativa de la Secretaría de Educación Del Estado de Guanaguato, la primavera no pasa.
Donde la pobreza crítica origina universitarios cuyas habilidades corresponden a pupilos de educación elemental, carne de manipulación mediática, nacidos para perder, la primavera no pasa.
Donde un arzobispo se hace con la máxima autoridad política y corrompe y desvirtúa sin límite ni retroceso la vida comunitaria con el apoyo genuflexo de quienes gobiernan, la primavera no pasa.
Donde enjambre, manada, jauría, parvada, cardumen se diluyen en rebaño, la primavera no pasa.
Donde visionar este vídeo y después mirar en torno las concreciones de la vida y los otros abraza el vértigo de retroceder siglos con tan sólo parpadear, la primavera no pasa.
Y sin embargo, aunque la primavera no pase por Guanajuato, que pase es lo que importa.